www.hobbyocio.com
Portada
Volver VOLVER a INICIO
¿QUÉ SABES DE...?
El Palacio de La Lonja

Rico y bello edificio que en la Edad Media se diseñó y construyó exclusivamente para que los mercaderes pudieran hacer sus transacciones comerciales, compras, ventas...

Edificio de marcado estilo renacentista, tardó diez años en concluir su construcción, la cual fue proyectada en 1541 a cargo del Arquitecto Juan de Sariñena quien se encargó de su dirección como Maestro de Obras. Fue patrocinado por Hernando de Aragón.

Resultado: El primer edificio construido íntegramente en estilo renacentista, y calificado como el más importante del género en todo Aragón.

Gil Morlanes (el joven) diseñó las columnas del interior.

Se encuentra ubicado en la Plaza de Nuestra Señora del Pilar, junto al edificio del Ayuntamiento de la ciudad por un lado, y, por el otro, cruzando la calle Don Jaime I, veremos el Palacio Arzobispal.

La fachada es todo un conjunto de detalles que el observador puede disfrutar durante horas deleitándose con una de las maravillas arquitectónicas más emblemáticas y personalizadas de Zaragoza.

156 bustos de figuras humanas visten su fachada. Realizados en yeso y policromados, constituyen, de por sí, una verdadera exposición de obras de arte.

Y si el exterior es de exquisita belleza, su interior es un auténtico lujo arquitectónico.
Es de suponer la importancia comercial que Zaragoza tuvo en aquellos años, para conceder a los mercaderes tan extraordinario edificio.

Convertido hoy en sala de exposiciones del Ayuntamiento, el visitante puede contemplar numerosas colecciones, en horarios de apertura de martes a sábados, de 10 á 14 y de 17 á 21 horas; los domingos y festivos, abre de 10 á 14 horas, y los lunes permanece cerrado.

A lo largo de la historia el edificio ha tenido varias utilizaciones además de como núcleo importante de transacciones comerciales.

Existe un ático interior, hoy sin acceso a él, que fue utilizado durante la Edad Media como armero. Allí se guardaban armas de todo tipo que eran repartidas de inmediato entre los ciudadanos en cuanto se producía una alarma de invasión desde el otro lado de las murallas.

Posee cuatro torreones, uno en cada esquina, en lo alto del edificio.

Sin duda alguna utilizados en el medievo como elementos de vigilancia para prevenir posibles ataques de invasión, y, también sin duda alguna, muy eficaces para repeler ataques en las proximidades.


Subir SUBIR

Volver  VOLVER a MENÚ