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Un paseo Rápido (10)
No es ningún disparate decir que este entorno tiene aires medievales, dado que su origen data de aquélla época. Las calles no se han visto modificadas en su estructura y distribución de edificios. Por tanto, tampoco existe evolución del
entorno salvo en la sustitución y reconstrucción de edificios. Tal vez esta falta de remodelación de calles, se deba a que para ello habría que escarbar mucho en el subsuelo. Y dada la ubicación del sector, seguro que aparecerían importantes
hallazgos de nuestro pasado.
En algunas de estas "medievales calles" nos llama la atención la presencia de carteles que anuncian la existencia de establecimientos de
hostelería y en ellos muestran las ofertas de sus propuestas.
Como en nuestro paseo ha transcurrido el tiempo y hemos alcanzado la hora de "matar el gusanillo" ¿Por qué no hacer un alto en el camino, y probar alguna de las especialidades gastronómicas de la tierra?
A la altura del número 4 de la calle Jusseppe Martínez, nos topamos con un establecimiento hostelero: Café de Martino.
 Continuando con los contrastes, también los hay entre los establecimientos. Los hay que, en apariencia proporcionan
grandes lujos. Y los hay, más modestos. Si bien esta modestia no implica en absoluto carencia de calidad o que ésta sea inferior. Ocurre que estamos visitando una zona clásica, típica, con sabor a la Zaragoza de hace uno o incluso dos siglos. Desde
luego una cosa está más que clara. El ambiente que se respira en Café Bar Martino es amigo; casi familiar. Lo que una cosa añade la otra: es decir, en relación a la cocina se hace evidente que ha de ser casera. Y créame,
lo es. La calidad en el servicio y la calidad de los productos son absolutos. El producto gastronómico más popular en toda España, es sin duda alguna el Jamón. Y jamones los hay de diferentes
calidades en virtud a su curación y al origen de la raza de ganado porcino del que se aprovecha. En Zaragoza, extensible a todo Aragón, la calidad de los jamones merece en verdad un diez. Sin embargo, hay jamones que no han recibido
el tratamiento y curación adecuados; en consecuencia repercute en su
sabor que puede ser más salado de lo apetecible. Otro detalle que afecta al
propio sabor del jamón aunque éste sea de buena calidad, es el modo de cortarlo.
Hay quien utiliza cuchillas mecánicas circulares, y este sistema aunque sea práctico al objeto de obtener filetes grandes y con un grosor perfecto, ocurre que "abrasa" el producto, perjudicando notablemente su sabor. En consecuencia es
preferible que el jamón sea cortado a mano con cuchillo. Por supuesto que además del modo de corte, es fundamental saber seleccionar buenos jamones.
En nuestro paseo por las calles de Zaragoza, hacemos nuestra parada en Martino y vamos a degustar un jamón de verdad.
Cortado como tiene que ser, y piezas seleccionadas de entre las mejores. |